Viudedad reciente
Tras perder a la pareja, la casa se hace grande y las comidas se descuidan. Una presencia diaria devuelve el ritmo y evita el aislamiento.
Bellvís · el Pla d'Urgell
En Bellvís casi una de cada cuatro personas tiene más de 65 años, y más de cien pasan de los 85. Muchas siguen en su casa de siempre, entre huertos y campos de alfalfa. Les acercamos una cuidadora que entra en su rutina sin cambiarla, y una coordinadora que responde por todo.
Inma Bermúdez coordina los cuidados en Bellvís desde la oficina de Lleida.
Pide una valoración sin compromiso
Te llamamos en menos de 24 horas para entender la situación.

Bellvís tiene 2.239 vecinos, la mayoría en el núcleo principal y unos 150 en els Arcs. Es un pueblo de campo donde muchos mayores han trabajado la tierra y quieren seguir entre sus paredes. Cuida Sant Josep es la empresa de la Família Saló Català y cuida familias desde 2010. Nuestras cuidadoras tienen contrato, referencias comprobadas y experiencia: ayudan en el aseo, en la cocina y en la medicación, y cuentan a la familia cómo ha ido el día.
En un pueblo, todos se ven y todos notan los cambios: el vecino que ya no sale a la plaza, la madre que deja el pan sin abrir. Estas son las situaciones por las que nos llaman más.
Tras perder a la pareja, la casa se hace grande y las comidas se descuidan. Una presencia diaria devuelve el ritmo y evita el aislamiento.
En Bellvís hay 126 personas de 85 años o más. A esa edad, un resbalón o un mareo pide a alguien cerca, aunque sean pocas horas.
Después de una fractura de cadera, el suelo del baño y las escaleras se vuelven un reto. Una cuidadora ayuda a moverse con confianza.
Los hijos viven fuera y llaman cada tarde, pero no ven cómo se levanta. Una cuidadora cuenta lo que pasa y avisa si algo cambia.
El SAD público se pide en el Consell Comarcal y tiene un cupo de horas limitado. Nosotros ampliamos ese apoyo o lo sustituimos mientras llega la resolución, con horarios que se acuerdan con la familia.
Escribe o llama al 973 73 83 49. Contestamos todos los días, también en festivos, y en menos de 24 horas ya tenemos valorado el caso.
Salir de Bellvís supone perder vecinos, calles y costumbres, algo que pesa más de lo que parece a los 85 años. Cuando la salud lo permite, el cuidado en casa es una alternativa real. Si la situación cambia, os lo diremos con honestidad.
Bellvís tiene menos de 20.000 habitantes, así que la valoración de dependencia, el SAD y la teleasistencia pasan por el Consell Comarcal del Pla d'Urgell, en el carrer Prat de la Riba, 1 de Mollerussa. Te explicamos cómo pedir cita, qué informes médicos llevar y cómo cubrir con nuestro servicio los meses de espera.
Calcular el precio orientativoBellvís mezcla casas de pueblo con campos de regadío alrededor. La proporción de mayores es de las más altas de la zona y muchos viven en sus casas de toda la vida. Esto es lo que marca el día a día.
Atendemos las calles de Bellvís, els Arcs y también a familias de los pueblos con los que limita. Si la casa de tus padres está en una masía o en un extremo del término, la coordinadora se acerca para ver el acceso antes de empezar.
El consultorio del pueblo depende del CAP Mollerussa. Para lo que necesite más recursos hay que ir a Mollerussa, y una cuidadora puede acompañar a la persona en el trayecto.
Las urgencias de atención primaria están en el anexo del CAP Mollerussa, abierto las 24 horas. Para un ingreso, el Arnau de Vilanova, en Lleida.
Los Firals ocupan el último fin de semana del mes. Hay ruido y gente hasta tarde, algo a tener en cuenta con quienes duermen mal o se desorientan.
La fiesta patronal del 26 de octubre reúne a las familias. Muchos mayores no quieren perdérsela, y una cuidadora puede acompañar la salida y volver con ellos a casa.
Bellvís depende de nuestra oficina de Lleida (carrer Segòvia, 4), a 24 km, unos 25 minutos por carretera. La coordinadora Inma Bermúdez viene a casa para la primera visita, cuenta cómo se organizará el servicio y llama después para ver cómo se encuentra la persona.
No hay paquetes cerrados: empezamos con las horas que hacen falta hoy y las cambiamos cuando la situación cambie. Cada modalidad lleva seguimiento de la coordinadora.
Una mañana, una tarde o solo el momento del aseo. Desde dos horas al día, con la frecuencia que se pacte.
De cuatro a diez horas seguidas: desde el desayuno hasta la cena, con paseo y siesta. Ideal si hay Alzheimer o riesgo de caída.
La noche es el momento más duro para quien cuida. Una persona vela, atiende al baño y da calma si hay desorientación.
Vive en casa y atiende a la persona a todas horas. Sus descansos semanales los cubre otra cuidadora del equipo.
Llámanos al 973 73 83 49 o escribe por WhatsApp. Si hay una urgencia con la cuidadora o con tu familiar, buscamos la solución ese mismo día.
Somos la Família Saló Català: cada caso lo conocemos por su nombre.
Cuidadoras en plantilla, con Seguridad Social y referencias que verificamos.
Si hay una baja o unas vacaciones, entra alguien antes de que se note.
Sin permanencia: si un día ya no hace falta, se deja y ya está.
La coordinadora te llama y visita, no espera a que tengas un problema.
Sin papeleo largo ni desplazamientos: la coordinadora acude a Bellvís cuando te vaya bien a ti.
Nos cuentas la situación por teléfono o WhatsApp, y en menos de un día la valoramos.
La coordinadora ve el domicilio, habla con tu familiar y pregunta por sus costumbres.
Te proponemos a la persona que mejor encaja y firmamos el plan con horarios y tareas.
Cada pocas semanas revisamos si el plan sigue siendo adecuado.
“Muy contentos con la ayuda a domicilio que nos están dando para mi padre. La chica que viene es un encanto, siempre con una sonrisa y con mucha paciencia. Nos han hecho todo muy fácil desde el primer día.”
Maria EncarnaReseña en Google“Queria hacer un cambio de cuidador por vacaciones y atendieron mis peticiones al momento. Todo perfecto de momento!”
Ricard PontsReseña en Google“Des del primer contacte telefònic ja s'aprecia la seva manera de fer; amb empatia i gran sensibilitat.”
Marc P.Reseña en GoogleCuéntanos qué necesita tu familiar y cuándo. Te planteamos un horario y una cuidadora sin compromiso ni permanencia, y puede empezar en pocos días.
Déjanos tus datos y la coordinadora te llamará para ir a casa a ver la situación. Sin compromiso, y con respuesta en menos de 24 horas.
¿No encuentras tu duda? Llámanos al 973 73 83 49.
Sí. Trabajamos en todo el término de Bellvís, incluido els Arcs, que tiene unos 150 vecinos. Antes de empezar, la coordinadora ve cómo se llega a la casa y comprueba el acceso para que la cuidadora esté en hora cada día.
En el consultorio del carrer Major, 19, que es parte del CAP Mollerussa. Si le derivan al CAP o a un especialista, la cuidadora puede ir con la persona y explicar luego a la familia lo que dijo el médico o la enfermera.
El de referencia es el Hospital Universitari Arnau de Vilanova, en Lleida. Las urgencias de menor gravedad se atienden en el CUAP de Mollerussa, abierto las 24 horas. Si toca ingreso, nuestras cuidadoras pueden hacer vetlles de día o de noche.
El Consell Comarcal del Pla d'Urgell, en Mollerussa (carrer Prat de la Riba, 1), porque Bellvís no llega a 20.000 habitantes. Ahí se solicita la valoración, el SAD público y la teleasistencia. Te acompañamos en los trámites y encajamos nuestras horas con las que conceda.
Valoramos el caso en menos de 24 horas. Después hacemos la visita a casa, sin compromiso, y elegimos a la cuidadora. Con todo claro, empieza en pocos días, y si hay un alta hospitalaria a la vista nos adaptamos a la fecha.
Es frecuente. Empezamos con pocas horas y un rato de compañía, sin hablar de ayuda para el aseo. Con la confianza, la persona acepta poco a poco. La coordinadora prepara a la cuidadora para respetar sus tiempos y su casa.
Sí. Muchas familias piden dos o tres horas por la mañana para el levantar, el aseo y el desayuno. Podéis ampliar a la tarde o a la noche cuando queráis, sin cambiar de empresa ni de persona si ya funciona bien.
No. Se contrata por el tiempo que la familia necesite y se puede terminar cuando ya no haga falta. Y si la cuidadora se pone enferma o no encaja con la persona, la cambiamos para que nadie se quede sin atención.