Alta del Moisès Broggi
La vuelta a casa tras un ingreso exige levantar a la persona, dar la medicación y vigilar heridas. Podemos empezar el mismo día en que vuelve.
Sant Feliu de Llobregat · el Baix Llobregat
Uno de cada cinco vecinos de Sant Feliu, más de 9.600 personas, tiene 65 años o más. Ponemos cuidadoras a domicilio en casas del centro, de Mas Lluí y de las calles que suben hacia Collserola, con una coordinadora que llega en 18 minutos desde El Prat.
Mireia Mascaró coordina los cuidados en Sant Feliu de Llobregat desde la oficina de El Prat de Llobregat.
Te llamamos en menos de 24 horas para entender la situación.

Detrás de Cuida Sant Josep está la Família Saló Català, que atiende a personas mayores en su domicilio desde 2010. Sant Feliu se gestiona desde nuestra oficina de Barcelona, en El Prat de Llobregat: la coordinadora es Mireia Mascaró. La cuidadora que os proponemos tiene contrato legal, referencias contrastadas y una entrevista previa con la familia. Si un progenitor vive en Sant Feliu y otro en Molins de Rei, o hay hermanos en Sant Joan Despí, lo dejamos en manos de la misma responsable.
Es habitual que las familias de Sant Feliu tengan hijos que trabajan en Barcelona y padres que viven solos. Las llamadas que recibimos suelen empezar por alguna de estas situaciones, que conviene no dejar pasar.
La vuelta a casa tras un ingreso exige levantar a la persona, dar la medicación y vigilar heridas. Podemos empezar el mismo día en que vuelve.
Si trabajáis en Barcelona, entre el viaje y la jornada casi no queda tiempo. Una cuidadora por horas cubre comidas y compañía mientras estáis fuera.
Cuando alguien se levanta varias veces, la familia se agota. Una persona despierta por la noche da seguridad y permite descansar.
Repetir preguntas, olvidar las llaves o salir de casa sin rumbo son avisos. Con acompañamiento diario se mantiene la rutina sin ingresar todavía.
Los servicios sociales de Sant Feliu pueden valorar un SAD público con horas asignadas. Nuestro servicio no tiene lista de espera: lo dimensionáis según las necesidades y podéis sumarlo al municipal o usarlo hasta que llegue la resolución.
Llamad al 933 93 90 68 o escribidnos por WhatsApp. Os contestamos hoy mismo y valoramos el caso en menos de 24 horas.
En una capital comarcal hay residencias y centros de día cerca, pero muchas personas mayores prefieren su piso, sus vecinos y sus rutinas. Con una cuidadora en el domicilio se combinan ambas cosas: compañía diaria y libertad para decidir cuándo salir y qué comer.
Los servicios sociales del Ayuntamiento son la vía para pedir la valoración de dependencia y el SAD público. Sant Feliu forma parte de la zona Baix Llobregat Centre de los referentes comunitarios de dependencia. Os ayudamos a preparar la solicitud, a entender el grado y a compaginar la ayuda pública con nuestro servicio.
Sant Feliu de Llobregat se extiende por la orilla izquierda del río, a unos 25 metros de altitud, y está rodeado por las colinas de Collserola. Con 47.000 habitantes en 11,8 km², es ciudad de servicios y también de barrios residenciales tranquilos.
Cubrimos todo el término municipal, incluidas las zonas más nuevas como Mas Lluí, y los pueblos que limitan con él. Si vuestros padres viven aquí y vosotros en otro punto del área metropolitana, la coordinación es la misma.
Aquí está la capitalidad del Baix Llobregat, con administraciones y comercios a mano. Para una persona mayor que sale a pie, eso significa gestiones más cortas.
El Moisès Broggi, en Sant Joan Despí, atiende a Sant Feliu junto con otros diez municipios. Acompañamos durante el ingreso, de día o de noche.
Sant Feliu cuenta con su propio centro de atención especializada, el CAE de la ciudad. La cuidadora anota las citas en el calendario semanal y acompaña a cada una.
La estación permite ir y volver de Barcelona sin coche. Es cómodo para la cuidadora y para quien necesita acompañamiento a consultas fuera de la ciudad.
Sant Feliu de Llobregat se atiende desde nuestra oficina de Barcelona, en la Av. les Garrigues de El Prat. Son 14 km y unos 18 minutos por carretera, muy cerca. Mireia Mascaró visita la casa, presenta a la cuidadora y cubre las ausencias que puedan surgir.
Empezad por la que os resulte más sencilla y adaptadla con el tiempo. No hay que cambiar de empresa para pasar de unas horas a un servicio más intenso.
Desde 2 horas al día para levantar, asear o preparar la comida sin dejar la persona sola.
De 4 a 10 horas con compañía, cocina, medicación y paseo mientras la familia trabaja.
Presencia despierta o descanso vigilado para quien se levanta a menudo o tiene riesgo de caerse.
Vive en casa y atiende a la persona durante todo el día, con sustituciones programadas para sus descansos.
Somos una empresa familiar valorada con 4,9 en Google. Sant Feliu de Llobregat está a solo 14 km de nuestra oficina de El Prat, y el teléfono está siempre atendido.
Nos ponemos en marcha y valoramos vuestro caso en menos de 24 horas.
Cada cuidadora está contratada legalmente y con sus referencias revisadas.
Si la titular no puede venir, mandamos a otra persona sin coste añadido.
Sin permanencia: podéis parar el servicio cuando queráis, sin explicaciones.
La coordinadora sigue el caso y llama para ver cómo evoluciona.
Todo se hace a vuestro ritmo, sin papeles previos ni pagos. Decidís en cada paso si seguimos adelante o no.
Por teléfono, correo o WhatsApp, sin trámites ni formularios largos.
La coordinadora ve el domicilio y habla con la persona mayor.
Os damos horario, tareas y el perfil de cuidadora que mejor encaja.
Presentamos a la cuidadora y ajustamos lo que haga falta.
“Muy contentos con la ayuda a domicilio que nos están dando para mi padre. La chica que viene es un encanto, siempre con una sonrisa y con mucha paciencia. Nos han hecho todo muy fácil desde el primer día.”
Maria EncarnaFamilia usuaria“Queria hacer un cambio de cuidador por vacaciones y atendieron mis peticiones al momento. Todo perfecto de momento!”
Ricard PontsFamilia usuaria“Des del primer contacte telefònic ja s'aprecia la seva manera de fer; amb empatia i gran sensibilitat.”
Marc P.Familia usuariaContadnos la situación y os preparamos un plan sin compromiso. Si hay un alta cercana, avisadnos cuanto antes para llegar a tiempo.
Dejadnos vuestros datos y la coordinadora os llamará para concertar la visita a domicilio. La visita no supone ningún compromiso.
¿No encuentras tu duda? Llámanos al 933 93 90 68.
No. Sant Feliu se atiende desde nuestra oficina de Barcelona, situada en El Prat de Llobregat, a unos 14 km y 18 minutos. Mireia Mascaró se acerca a casa para la visita inicial y vuelve cuando hay que revisar el plan o presentar a otra cuidadora.
El hospital de referencia de Sant Feliu es el Moisès Broggi, en Sant Joan Despí. Organizamos acompañamiento hospitalario durante el ingreso, de día o de noche, y estamos al tanto de las altas para tener a alguien esperando en casa.
Los servicios sociales del Ayuntamiento de Sant Feliu. La ciudad pertenece a la zona Baix Llobregat Centre de referentes comunitarios de dependencia. Os ayudamos con los documentos, con las citas y con la lectura de la resolución.
Se puede pedir la atención domiciliaria temporal del hospital a través de su trabajo social o de los servicios sociales del Ayuntamiento. Nuestra cuidadora complementa ese periodo con horas diarias o noches, y sigue cuando la ayuda pública acaba.
Sí, es lo más habitual. El SAD municipal cubre unas horas y nosotros el resto del día, las noches o los fines de semana. Coordinamos horarios para que las visitas no se solapen y la persona sepa siempre quién llega.
Ninguno. En la primera visita observamos cómo se accede al portal, cuántos peldaños hay y qué necesita la persona. Asignamos a una cuidadora con experiencia en movilidad y planificamos paseos a un ritmo que no fatigue.
Valoramos el caso en menos de 24 horas. Tras la visita a domicilio proponemos cuidadora lo antes posible y, si hay una fecha de alta cerrada, intentamos que alguien esté esperando el día que la persona regresa.
No hay permanencia. Podéis cambiar de horas, pasar de por horas a interna o terminar el servicio avisando con margen razonable. Queremos que sigáis con nosotros porque funciona, no porque un contrato lo obligue, y sin penalizaciones.