Tras un ingreso en el hospital
Volver a casa después del Hospital de Palamós exige ayuda con el aseo, las comidas y las curas. La cuidadora cubre las primeras semanas de recuperación.
Palamós · el Baix Empordà
En Palamós, el 22 % de los vecinos tiene 65 años o más, más de uno de cada cinco. Muchos viven en el barrio del puerto, en Sant Joan o cerca del hospital. Contad con cuidadoras a domicilio que van por horas, cubren las noches o viven en casa. La primera visita se agenda con margen, porque salimos de Girona.
Àstrid Sànchez coordina los cuidados en Palamós desde la oficina de Girona.
Pide una valoración sin compromiso
Te llamamos en menos de 24 horas para entender la situación.

Cuida Sant Josep es la empresa de la Família Saló Català y trabaja con familias desde 2010, siempre con cuidadoras contratadas. A Palamós llegamos desde la oficina de Girona. Àstrid Sànchez, la coordinadora, os atiende por teléfono, entiende el caso y después pacta con vosotros la fecha para ir a casa. Las cuidadoras tienen contrato legal y referencias verificadas. Si también hay familia en Palafrugell, la coordinación es la misma.
Puede que no haya un motivo único. Un mes con menos comida, una caída que nadie vio, unas pastillas duplicadas. Cuando dos de esas cosas coinciden, ya es hora de hablar con nosotros.
Volver a casa después del Hospital de Palamós exige ayuda con el aseo, las comidas y las curas. La cuidadora cubre las primeras semanas de recuperación.
En el casco antiguo y los alrededores del puerto hay escaleras, cuestas y calles que ya cuestan. La cuidadora acompaña a la compra y al paseo.
Al acabar la temporada, el pueblo se vacía y algunas personas mayores se quedan muy solas. Una visita diaria mejora el ánimo.
Olvidos frecuentes, confusión con las pastillas, puertas abiertas. Con Alzheimer o demencia inicial, una presencia constante da seguridad.
El plan se decide con la familia y se cambia sin problemas. Va junto al servicio público de ayuda a domicilio que gestiona el Consell Comarcal y suma horas cuando las que se conceden no alcanzan.
Podéis marcar el 972 38 01 44 o mandar un WhatsApp. Estudiamos el caso en un día y buscamos fecha para pasar por vuestra casa.
Quien ha visto el puerto toda la vida suele querer seguir cerca. En muchos casos, con una cuidadora adecuada puede quedarse en su casa. Cuando el riesgo es alto, os lo explicamos sin adornos y decidimos juntos.
Con menos de 20.000 habitantes, Palamós recibe sus servicios sociales de atención primaria a través de un convenio del Ajuntament con el Consell Comarcal del Baix Empordà. Ahí se informa del grado de dependencia y del SAD. Nosotros os echamos una mano con los papeles y con el reparto de horas entre lo público y lo privado.
Calcular el precio orientativoPalamós vive del puerto, con la gamba roja como bandera, y del turismo. Tiene una población envejecida y, dentro del propio pueblo, un hospital de comarca con su CAP. Eso facilita ingresos, consultas y visitas, y reduce los viajes de la familia en momentos difíciles.
Atendemos Palamós, Sant Joan de Palamós, s'Alguer, la Fosca, Cala Margarida y el Figuerar, y también a familias de Calonge, Vall-llobrega y Mont-ras. Ajustamos horarios a la distancia y a la temporada.
Da servicio a unos 130.000 habitantes en invierno y a 225.000 en verano. Si hay ingreso, la cuidadora hace noches o días y os informa cuando llegáis.
El CAP Palamós está integrado en el mismo complejo de salud. El edificio anexo reúne laboratorio, hemodiálisis y rehabilitación, así que muchos trámites se resuelven en un solo lugar, algo que agradece la persona mayor.
El puerto marca el ritmo del pueblo. Al organizar horarios, la cuidadora cuenta con el paseo por el puerto, el mercado y los momentos de más tráfico.
En verano el pueblo se llena y el calor aprieta. Hacemos paseos temprano, insistimos en beber y evitamos las horas de más sol, sobre todo si hay problemas de movilidad.
Nuestra oficina de Girona, en el Carrer del Mestre Francesc Civil, 8, es quien lleva Palamós: 46 km y unos 46 minutos de coche. Àstrid Sànchez contesta las primeras llamadas y fija la visita con tiempo. Podéis localizar a la oficina en el 972 38 01 44.
Empezad con las horas que necesitéis y cambiad cuando queráis. No pedimos permanencia ni ponemos letra pequeña a las condiciones.
A partir de 2 horas diarias: aseo, desayuno, comida o una vuelta por el puerto.
De 4 a 10 horas cuando toda la familia está en el trabajo.
Presencia nocturna y en festivos, en casa o en el Hospital de Palamós.
Vive con la persona y la atiende todo el día, con descansos cubiertos.
Es la nota media que nos dan las familias. La mantenemos con cuidadoras puntuales, trato franco y una coordinadora que contesta el teléfono.
Os llamamos y analizamos vuestro caso antes de que pase un día.
Àstrid Sànchez visita el domicilio y conoce a la persona mayor.
Cuidadoras dadas de alta, con referencias comprobadas y experiencia con personas mayores.
Si falla una cuidadora, otra ocupa su lugar de inmediato.
Cambiamos el plan cuando lo pide la evolución de la persona.
Cuatro pasos sencillos, pensados para que la distancia no retrase el inicio del cuidado ni complique el papeleo.
Llamáis o escribís y nos contáis la situación de vuestro familiar.
Acordamos día y hora para que la coordinadora vaya a vuestra casa.
Os presentamos a la cuidadora y el horario que mejor encajan.
Llamamos regularmente y ajustamos el plan junto con la familia.
“Muy contentos con la ayuda a domicilio que nos están dando para mi padre. La chica que viene es un encanto, siempre con una sonrisa y con mucha paciencia. Nos han hecho todo muy fácil desde el primer día.”
Maria EncarnaReseña en Google“Queria hacer un cambio de cuidador por vacaciones y atendieron mis peticiones al momento. Todo perfecto de momento!”
Ricard PontsReseña en Google“Des del primer contacte telefònic ja s'aprecia la seva manera de fer; amb empatia i gran sensibilitat.”
Marc P.Reseña en GoogleExplicadnos cómo está vuestro familiar y qué os inquieta. En menos de un día tenéis nuestra valoración, y podéis pedir una visita sin compromiso.
Rellenad el formulario y Àstrid Sànchez os devolverá la llamada. Ella os preguntará cómo está la persona, en qué barrio vivís y qué día os va mejor para la primera visita.
¿No encuentras tu duda? Llámanos al 972 38 01 44.
Salimos de Girona, a 46 km y unos 46 minutos. Por eso el análisis del caso se hace por teléfono, en un día como máximo, y la visita a casa se pacta con vosotros unos días antes. Así Àstrid Sànchez no llega con prisas y os dedica el rato que haga falta.
Sí. Hay cuidadoras que se quedan junto a la cama de día o de noche. Ayudan a comer y a levantarse, avisan a enfermería y os cuentan por la mañana cómo ha ido. Si el ingreso se alarga, organizamos relevos para que la persona esté siempre acompañada.
Palamós no llega a los 20.000 habitantes y sus servicios sociales de atención primaria funcionan con un convenio entre el Ajuntament y el Consell Comarcal del Baix Empordà. En su horario de mañana os informan del grado, el SAD y la teleasistencia. Nosotros os apoyamos con la documentación.
El CAP Palamós está junto al hospital, dentro del mismo complejo. La cuidadora os ayuda a pedir hora, acompaña a la persona a la consulta o a la analítica y anota las pautas de enfermería. Así toda la familia está al día de lo que se ha dicho.
Sí, atendemos todos los núcleos del municipio y a familias de Calonge, Vall-llobrega o Mont-ras. Indicadnos el barrio cuando llaméis y os decimos si llegamos y a qué horas. Tenemos en cuenta el desplazamiento de la cuidadora al planificar.
Es habitual en la costa. La cuidadora organiza la jornada para que haya un rato tranquilo por la tarde, refuerza los líquidos y las comidas ligeras, y evita salidas en las horas de más calor. Si la noche es difícil, también hacemos noches.
Cambiamos de cuidadora. Si no hay buena sintonía, tiene una baja o unas vacaciones, buscamos a otra y os la presentamos. La sustitución está garantizada y no tenéis que empezar de nuevo ni contarlo todo otra vez.
No hay permanencia. Si vuestro familiar ingresa o se va una temporada con otro hijo, podéis rebajar las horas o parar. Os pedimos que nos aviséis con unos días de margen para reordenar los turnos de la cuidadora.