Solo en invierno
De octubre a marzo, muchos barrios se vacían y hay personas mayores que pasan días sin hablar con nadie. Una cuidadora es compañía y vigilancia.
Roses · l'Alt Empordà
En Roses viven casi 4.000 personas de 65 años o más, en un pueblo que en temporada se llena de turistas y en invierno queda tranquilo, con la tramontana como compañera. Organizamos cuidadoras a domicilio para todo el año. Desde Girona, la primera visita se programa con antelación.
Àstrid Sànchez coordina los cuidados en Roses desde la oficina de Girona.
Te llamamos en menos de 24 horas para entender la situación.

Somos la Família Saló Català y atendemos a familias en su casa desde 2010. Roses es una de las poblaciones más alejadas de nuestra oficina de Girona, así que trabajamos con orden: primero hablamos por teléfono con Àstrid Sànchez, la coordinadora, y después se fija con calma la visita a domicilio. Todas nuestras cuidadoras trabajan con contrato en regla y han pasado una revisión de referencias. Si también tenéis a alguien en Figueres, lo llevamos juntos.
En Roses el aviso suele llegar fuera de temporada, cuando el pueblo se queda en silencio y se nota quién vive solo. También cuando un ingreso, una caída o un olvido cambia el ritmo de la casa.
De octubre a marzo, muchos barrios se vacían y hay personas mayores que pasan días sin hablar con nadie. Una cuidadora es compañía y vigilancia.
Tras una estancia en el Hospital de Figueres, la vuelta a casa pide apoyo para lavarse, comer y tomar la medicación durante varias semanas.
Los días de viento fuerte salir a la calle da miedo y el riesgo de caída sube. La cuidadora acompaña, protege y decide con la persona cuándo salir.
Cuando hoteles, restaurantes y comercios están a tope, los hijos no llegan a todo. La cuidadora cubre las horas de casa sin dejar solo a nadie.
Definimos con la familia un plan de tareas y horarios y lo adaptamos al estado de la persona. Convive con el SAD público y lo amplía cuando las horas concedidas no cubren las mañanas ni los fines de semana.
Podéis llamar al 972 38 01 44 o escribir por WhatsApp. Os respondemos en menos de 24 h y buscamos día para ir a Roses.
Muchos rosincs no conciben vivir lejos del mar. Con una cuidadora adecuada, a menudo es posible seguir en la misma casa. Si algún día deja de ser seguro, os lo contamos con franqueza y lo pensamos juntos.
Roses supera los 20.000 habitantes y tiene su propia Àrea de Serveis Socials en el Ajuntament, en la calle Tarragona, en la Casa del Mar. Allí atienden las consultas sobre grado de dependencia, SAD y otras ayudas. Con el grado reconocido, os ayudamos a sumar horas privadas.
Roses ocupa más de 45 km² entre el Cap de Creus y los Aiguamolls. Además del núcleo urbano hay barrios y urbanizaciones repartidos por el término, y en verano la población crece con miles de visitantes. Eso pesa en cada decisión del cuidado.
Atendemos el núcleo urbano y las zonas de Santa Margarida, Mas Oliva, Mas Mates, Mas Fumats o Montjoi, y familias de Castelló d'Empúries, Cadaqués o Palau-saverdera. Al ser una zona extensa, agrupamos las visitas por barrios.
El CAP está en la calle Mas Oliva y atiende de forma habitual. Para urgencias y especialistas, la referencia es el Hospital de Figueres. La cuidadora acompaña a las citas.
Queda en la ciudad vecina. Si hay ingreso, la cuidadora acompaña de día o de noche y os informa. Puede hacer relevos para no cansar a una sola persona.
La Fundació Salut Empordà tiene un centro de rehabilitación en la calle València. Acompañamos a las sesiones y aprovechamos los ejercicios en casa entre citas.
Este viento seco y fuerte enfría las casas y hace incómodo salir. Hay días en que conviene quedarse dentro. La cuidadora propone actividades tranquilas y compañía en casa.
Roses depende de la oficina de Girona (Carrer del Mestre Francesc Civil, 8), a 59 km y unos 51 minutos en coche. Es uno de los desplazamientos más largos que hacemos, y por eso Àstrid Sànchez hace primero la valoración por teléfono y fija después la visita con antelación. Podéis llamar al 972 38 01 44.
Elegid la que se adapte a vuestra situación y cambiad cuando queráis. No hay permanencia y todo se pacta por adelantado, sin sorpresas.
Desde 2 horas diarias para lavarse, desayunar, comer o dar un paseo corto.
Entre 4 y 10 horas seguidas, para cubrir la jornada laboral de la familia en temporada.
Alguien de guardia por la noche y en festivos, en casa o junto a la cama del hospital.
Vive en casa y atiende todo el día, con sus descansos cubiertos por otra persona.
Es lo que valoran las familias que nos han contratado. Lo cuidamos siendo puntuales, hablando claro y con una coordinadora fácil de localizar.
Estudiamos vuestro caso y os contestamos antes de un día.
La coordinadora va a casa, ve el entorno y os presenta un plan.
Cuidadoras con contrato legal, referencias comprobadas y experiencia con mayores.
Si la cuidadora no puede venir, entra otra sin que tengáis que reclamarla.
Ajustamos horas y tareas cuando cambian las necesidades de la persona.
Son cuatro etapas ordenadas para que los kilómetros que nos separan no alarguen el arranque ni compliquen los trámites.
Nos explicáis cómo está la persona y qué necesitáis en casa.
Concretamos el día en que Àstrid Sànchez irá a vuestro domicilio.
Proponemos la cuidadora y el horario que mejor se ajustan al caso.
Llamamos con regularidad y ajustamos el plan cuando hace falta.
“Muy contentos con la ayuda a domicilio que nos están dando para mi padre. La chica que viene es un encanto, siempre con una sonrisa y con mucha paciencia. Nos han hecho todo muy fácil desde el primer día.”
Maria EncarnaFamilia usuaria“Queria hacer un cambio de cuidador por vacaciones y atendieron mis peticiones al momento. Todo perfecto de momento!”
Ricard PontsFamilia usuaria“Des del primer contacte telefònic ja s'aprecia la seva manera de fer; amb empatia i gran sensibilitat.”
Marc P.Familia usuariaExplicadnos qué le pasa y qué os pesa más. Antes de 24 horas os damos una primera valoración, y si os convence pedís la visita a casa, sin compromiso.
Escribidnos vuestros datos y Àstrid Sànchez os telefoneará. Le podéis contar cómo está vuestro familiar, en qué zona de Roses vivís y qué día preferís para vernos.
¿No encuentras tu duda? Llámanos al 972 38 01 44.
Es uno de los trayectos más largos desde Girona: 59 km, unos 51 minutos. Por eso primero hablamos por teléfono, valoramos el caso en menos de 24 horas y luego fijamos con vosotros el día de la visita, con margen. Así Àstrid Sànchez puede dedicaros el tiempo que necesitéis.
Para urgencias y especialistas, la referencia es el Hospital de Figueres, en la ciudad vecina. Si vuestro familiar ingresa, la cuidadora puede acompañarle de día o de noche, ayudarle a comer y avisar a enfermería. Os informa después.
En la Àrea de Serveis Socials del Ajuntament de Roses, en la calle Tarragona 87, en la Casa del Mar. Allí os orientan sobre la valoración del grado, el SAD y las ayudas. Nosotros os ayudamos con la documentación y a repartir las horas.
Sí. Atendemos todos los núcleos de Roses y familias de los pueblos cercanos. Decidnos el barrio en la llamada y os confirmamos si podemos ir y en qué franja horaria. Al ser un término extenso, calculamos los desplazamientos de la cuidadora antes de cerrar el plan.
La cuidadora la acompaña en casa con actividades tranquilas: música, conversación, un té caliente. Evita salidas en las horas peores y cierra bien ventanas y persianas. Si tiene ansiedad o desorientación, avisa a la familia.
Sí. Muchas familias necesitan más ayuda cuando el pueblo se vacía, de octubre a marzo. Podéis contratar solo esos meses, o ampliar y reducir horas según el año. No hay permanencia, y os pedimos avisar con algo de margen.
Cambiamos de cuidadora. Si no hay buena sintonía, tiene una baja o unas vacaciones, buscamos a otra y os la presentamos. La sustitución está garantizada y no tenéis que empezar de cero ni buscar a nadie por vuestra cuenta.
No. Podéis aumentar, reducir o pausar el servicio si vuestro familiar ingresa o pasa un tiempo con otro hijo. Lo único que pedimos es un aviso con unos días de margen, para poder mover los turnos.