Después de un ingreso
Al volver del hospital hacen falta curas, comidas ligeras y alguien que acompañe los primeros paseos. Es el momento en que más horas se echan de menos.
Agramunt · el Urgell
Cuidadoras por horas, de noche o internas para que tu madre o tu padre sigan en su casa, ya sea en la villa o en Montclar, Mafet o les Puelles. Con 223 vecinos de 85 años o más y los hospitales a bastante distancia, contar con alguien fijo en casa marca la diferencia.
Inma Bermúdez coordina los cuidados en Agramunt desde la oficina de Lleida.
Pide una valoración sin compromiso
Te llamamos en menos de 24 horas para entender la situación.

Agramunt tiene 5.638 habitantes (Idescat, 2025) y es la segunda villa más poblada de la comarca. Uno de cada cinco, 1.148 personas, ha cumplido 65 años. Las familias lo notan cuando un padre deja de subir solo la escalera, se confunde con las pastillas o pasa jornadas enteras sin hablar con nadie. Si los hijos trabajan lejos o en turnos partidos, las horas no salen. Cuida Sant Josep pone en casa a una cuidadora con horario a medida, y desde Lleida una coordinadora vigila que todo funcione. Si tenéis también familia en Tàrrega, os atiende el mismo equipo.
Casi nunca es por un gran susto. Suele ser por una suma de detalles pequeños que la familia ve en las visitas del fin de semana y que dejan de tener solución con una llamada diaria.
Al volver del hospital hacen falta curas, comidas ligeras y alguien que acompañe los primeros paseos. Es el momento en que más horas se echan de menos.
En Montclar, Mafet o les Puelles los vecinos ayudan, pero no pueden estar cada día. Unas horas fijas de cuidadora dan continuidad.
Sale a la calle y no encuentra el camino de vuelta, o confunde el día y la noche. Con demencia, las rutinas y la vigilancia importan mucho.
Quien lleva meses al pie del sillón necesita dormir una noche entera o pasar un fin de semana fuera. Ahí encaja el respiro familiar.
El servicio público del Consell Comarcal cubre pocas horas por semana. Nosotros completamos ese tiempo, o lo sustituimos si hay lista de espera, con una persona fija que conoce la casa, la medicación y las manías de cada día.
Escríbenos por WhatsApp o llama al 973 73 83 49. Un día laborable basta para que valoremos la situación y te digamos qué opciones tenéis.
En la comarca hay residencias, pero cambiar de sitio a los 85 años descoloca a mucha gente, sobre todo si conoce a todos los vecinos de la calle. Con atención en casa se ajusta el horario cada mes y no hay que decidir nada definitivo.
Agramunt tiene menos de 20.000 habitantes, así que los servicios sociales básicos los presta el Consell Comarcal de l'Urgell, con sede en Tàrrega. Ahí se pide la valoración de dependencia, el SAD público y la teleasistencia. Te explicamos qué papeles llevar y cómo combinar la ayuda concedida con horas nuestras.
Calcular el precio orientativoCada casa es distinta, pero hay circunstancias del lugar que pesan en todas por igual. La villa está lejos de Lleida y los pueblos pequeños dependen de consultorios abiertos unas horas. Esto es lo que tenemos presente al montar el plan.
Además de la villa cubrimos los núcleos del término y los pueblos que acuden al CAP de Agramunt. Si una hermana vive en Tàrrega y vuestra madre en un pueblo pequeño, la coordinación es una sola.
El CAP de la Verge del Socors abre de 8 a 21 h entre semana y de 9 a 21 h en festivos. Fuera de ese horario, el 061 recoge cualquier urgencia.
El CAP Agramunt tiene consultorios en Montclar, Mafet, les Pallargues, les Ventoses y Bellver d'Ossó. La cuidadora se adapta a los días en que pasa el médico.
Agramunt es conocida por el torró con IGP y por el chocolate. Muchas familias tienen a hijos con turnos que no permiten atender a los padres entre semana.
En 2025 había 925 vecinos de 65 a 84 años y 223 de 85 o más. Con esta base, pedir ayuda a domicilio ya es algo corriente en la villa.
Agramunt está a unos 65 km de nuestra oficina del carrer Segòvia, 4, en Lleida: cerca de 52 minutos por carretera. Inma Bermúdez viaja hasta casa para la primera visita, presenta a la cuidadora y sigue el caso por teléfono y con visitas regulares, así que la distancia no debilita el seguimiento.
Empezamos por lo que necesita hoy tu familiar y lo cambiamos cuando su situación cambie. No hay compromiso de tiempo mínimo ni cláusulas de penalización.
Pocas horas al día para el aseo, la comida o el paseo. Encaja con quien aún es bastante autónomo pero necesita un apoyo constante.
De la mañana a la tarde en casa mientras la familia trabaja: desayuno, medicación, comida y actividades suaves.
Una persona vela o duerme en el domicilio para atender el baño, el desasosiego nocturno y los riesgos de caída.
Vive en la casa y acompaña durante todo el día. Sus días libres los cubre otra cuidadora que ya conoce el caso.
Pagas solo por el cuidado que usas. Si tu familiar mejora, ingresa en una residencia o prefieres parar, el servicio se cierra sin penalizaciones.
Trabajamos con el trato de una casa, no de una gran cadena. Conocemos por su nombre a las familias.
Cada cuidadora tiene contrato y referencias comprobadas antes de entrar en casa de nadie.
Si una cuidadora se pone enferma, se va de vacaciones o no encaja, enviamos a otra.
Llamamos y visitamos para ajustar horas y tareas cuando cambia el estado de salud.
Es la media que nos ponen en Google las familias que ya han trabajado con nosotros.
Son cuatro pasos sencillos. Buscamos que la ayuda llegue a Agramunt cuando la familia la necesita, no cuando ya hay una crisis.
Nos cuentas qué pasa y en menos de 24 horas valoramos si podemos ayudar.
Una coordinadora acude al domicilio, sin compromiso, para conocer a tu familiar y el entorno.
Acordamos horarios, tareas y perfil de cuidadora en función de la salud y las rutinas.
Presentamos a la cuidadora, acompañamos la adaptación y corregimos lo que haga falta.
“Muy contentos con la ayuda a domicilio que nos están dando para mi padre. La chica que viene es un encanto, siempre con una sonrisa y con mucha paciencia. Nos han hecho todo muy fácil desde el primer día.”
Maria EncarnaReseña en Google“Queria hacer un cambio de cuidador por vacaciones y atendieron mis peticiones al momento. Todo perfecto de momento!”
Ricard PontsReseña en Google“Des del primer contacte telefònic ja s'aprecia la seva manera de fer; amb empatia i gran sensibilitat.”
Marc P.Reseña en GoogleEstamos al teléfono cada día, también en WhatsApp. Explícanos qué necesita tu familiar y te respondemos con una propuesta concreta, sin presión.
Deja tu número y te llamamos. Primero escuchamos qué pasa, luego pasamos por la casa y solo después te proponemos un plan a tu medida.
¿No encuentras tu duda? Llámanos al 973 73 83 49.
Sí. La oficina está a unos 65 km y la coordinadora hace la visita a domicilio en la propia casa. Las cuidadoras se organizan para atender la villa y los núcleos cercanos, y el seguimiento posterior se hace por teléfono y con visitas periódicas.
Los servicios sociales básicos los presta el Consell Comarcal de l'Urgell, con sede en Tàrrega. Allí una trabajadora social tramita la solicitud de grado, el SAD público y la teleasistencia. Te ayudamos a reunir el informe médico y los documentos.
Sí, forman parte del municipio y los cubrimos igual que la villa. Antes de empezar, la coordinadora revisa el acceso a la casa, las escaleras y la distancia al consultorio, y organiza los horarios teniendo en cuenta los días de visita médica.
Podemos organizar acompañamiento hospitalario por la noche o por el día, para que tenga compañía y la familia reciba información. Al recibir el alta, la misma cuidadora continúa en casa y ajusta las curas a las indicaciones.
Sí, desde 2 horas diarias. Muchas familias de la comarca combinan el SAD público de la mañana con nuestra cuidadora por la tarde, para la merienda, los paseos y la cena. Así la jornada de tu familiar queda cubierta sin tener que dejar el trabajo.
Buscamos perfiles con experiencia real en Alzheimer y otras demencias: saben tranquilizar en los momentos de confusión, mantener rutinas y avisar de cambios. La coordinadora repasa contigo las pautas del médico del CAP antes de que empiece.
Respondemos en menos de 24 horas y concertamos la visita cuanto antes. La fecha de inicio depende de la disponibilidad y del perfil que necesitéis, pero si hay urgencia por un alta hospitalaria lo priorizamos para empezar cuanto antes.
Sí, tiene descansos semanales y vacaciones. Cuando falta, otra cuidadora conocida por la familia cubre esas horas y así tu familiar nunca se queda sin atención. Los detalles del calendario se pactan antes de empezar.