Ascensor averiado, persona atrapada
Cuando el ascensor falla, quien vive en un quinto piso no sale durante días. Una cuidadora ayuda con las gestiones y con los tramos de escalera.
Sant Adrià de Besòs · el Barcelonès
En 3,8 km² conviven casi 39.000 vecinos, y más de 6.800 tienen 65 años o más. Enviamos cuidadoras a domicilio a los bloques de la Mina, de la Catalana y de Sant Adrià Nord, por horas o con presencia por la noche, con una coordinadora que está a 23 minutos.
Mireia Mascaró coordina los cuidados en Sant Adrià de Besòs desde la oficina de El Prat de Llobregat.
Te llamamos en menos de 24 horas para entender la situación.

Cuida Sant Josep es un negocio familiar, el de los Saló Català, y atiende a personas mayores en casa desde 2010. Los casos de Sant Adrià los lleva el equipo de la oficina de Barcelona, en El Prat, con Mireia Mascaró como coordinadora. Cada cuidadora está contratada legalmente y pasa por una revisión de referencias. Antes de empezar, conoce a la familia y la casa. Si vuestro familiar vive entre Sant Adrià y Santa Coloma de Gramenet, podemos atender los dos hogares con la misma responsable.
Sant Adrià es una ciudad de bloques altos, donde un ascensor averiado puede dejar a alguien sin salir. Si notáis alguna de estas situaciones en vuestro familiar, es buen momento para hablar con nosotros antes de que llegue un susto.
Cuando el ascensor falla, quien vive en un quinto piso no sale durante días. Una cuidadora ayuda con las gestiones y con los tramos de escalera.
Al volver del hospital, la persona suele necesitar ayuda para levantarse, asearse y seguir las pautas de medicación. Preparamos el domicilio antes del alta.
Con los hijos lejos o trabajando, muchas personas pasan el día sin hablar con nadie. Una compañía regular mejora el ánimo y la alimentación.
Cuando la orientación falla y hay riesgo de salir de casa sin avisar, conviene acompañamiento diurno y, si hace falta, nocturno.
El servicio municipal de atención a domicilio combina atención personal y limpieza, y se concede tras la valoración del Ayuntamiento. Nuestra atención es privada y llega a la carta: la misma semana, sin lista de espera y con el horario que os vaya bien.
Llamad al 933 93 90 68 o mandad un WhatsApp. Valoramos vuestro caso en menos de un día y podemos acercarnos a casa esta misma semana.
Quien lleva décadas en Sant Adrià conoce a sus vecinos, la panadería y la parada de metro. Con una cuidadora en casa, esa vida continúa. La residencia queda como opción si un día la atención necesita ser continua e imposible de organizar en el domicilio.
Los servicios sociales básicos del Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs tienen una puerta única de entrada: el servicio de primera acogida. Desde ahí se orienta sobre la valoración del grado de dependencia y sobre el servicio de atención a domicilio. Os acompañamos con los trámites y con la combinación entre ayudas públicas y nuestras horas.
Sant Adrià de Besòs ocupa poco más de 3,8 km² en la desembocadura del río y está casi toda urbanizada. Esa densidad, con más de 10.000 vecinos por km², cambia el trabajo diario de una cuidadora: pocas distancias, muchas escaleras y ascensores.
Cubrimos todo el municipio y los barrios y ciudades pegados a él. Muchas familias tienen a los padres en Sant Adrià y a los hijos en Barcelona, Badalona o Santa Coloma, y lo coordinamos con una única persona.
Sin apenas pendientes, los paseos son más sencillos que en pueblos de sierra. Se puede salir a caminar con andador o bastón durante todo el año.
La L2 del metro, el tranvía y Renfe conectan con Barcelona y Badalona. Las cuidadoras llegan sin coche y pueden acompañar a especialistas en otros barrios.
La atención primaria se reparte entre estos dos centros y hay punto de atención continuada en la Mina. Anotamos las citas en el plan semanal.
El Germans Trias, en Badalona, es referencia hospitalaria, y el hospital de l'Esperit Sant, en Santa Coloma, atiende a vecinos de Sant Adrià. Hacemos vetlles en ambos.
Sant Adrià de Besòs se coordina desde nuestra oficina de Barcelona, en la Av. les Garrigues de El Prat de Llobregat. Son 21 km y unos 23 minutos en coche. Mireia Mascaró se ocupa de la visita inicial, de presentar a la cuidadora y de cubrir cualquier ausencia con otra persona.
Escoged la que encaje con vuestra situación. Si dentro de un tiempo cambian las necesidades, se ajusta el servicio sin empezar de cero.
A partir de 2 horas diarias para el aseo, una comida o una gestión, a la hora que os convenga.
Entre 4 y 10 horas de acompañamiento, comida y medicación mientras los familiares trabajan.
Alguien despierto o en descanso vigilado para quien se desorienta o tiene riesgo de caída al levantarse.
Vive en el domicilio, atiende a cualquier hora y descansa con sustituciones programadas.
Trabajamos desde 2010 y tenemos una valoración de 4,9 en Google. Para Sant Adrià contáis con la oficina de El Prat, a poco más de veinte minutos, y con teléfono abierto cada día.
Os respondemos y valoramos la situación en menos de 24 horas.
Cuidadoras dadas de alta y con referencias verificadas una a una.
Cubrimos bajas, vacaciones y cambios de cuidadora sin dejar la casa vacía.
No hay permanencia mínima, así que podéis cambiar el servicio cuando haga falta.
La coordinadora comprueba con regularidad cómo evoluciona la persona cuidada.
El proceso tiene cuatro pasos y vosotros decidís en cada uno. La visita a domicilio no supone ningún compromiso ni pago.
Llamad o escribid y contadnos brevemente la situación de casa.
La coordinadora acude a Sant Adrià y valora el entorno.
Os proponemos horas, tareas y una cuidadora concreta, por escrito.
Empieza el servicio y revisamos las primeras semanas con vosotros.
“Muy contentos con la ayuda a domicilio que nos están dando para mi padre. La chica que viene es un encanto, siempre con una sonrisa y con mucha paciencia. Nos han hecho todo muy fácil desde el primer día.”
Maria EncarnaFamilia usuaria“Queria hacer un cambio de cuidador por vacaciones y atendieron mis peticiones al momento. Todo perfecto de momento!”
Ricard PontsFamilia usuaria“Des del primer contacte telefònic ja s'aprecia la seva manera de fer; amb empatia i gran sensibilitat.”
Marc P.Familia usuariaExplicadnos la situación y os preparamos un plan a medida sin compromiso. Si hay un alta hospitalaria en camino, avisadnos con tiempo.
Dejadnos vuestros datos y la coordinadora os llamará para concretar día y hora. La visita en casa es sin compromiso.
¿No encuentras tu duda? Llámanos al 933 93 90 68.
No, pero llegamos desde la oficina de Barcelona, en El Prat de Llobregat, a unos 21 km y 23 minutos. Allí trabaja Mireia Mascaró, que hace la visita en casa, presenta a la cuidadora y decide las sustituciones en caso necesario.
La referencia es el Hospital Universitari Germans Trias i Pujol, en Badalona, y también hay que contar con el Hospital de l'Esperit Sant, en Santa Coloma, para muchos vecinos de Sant Adrià. Organizamos acompañamiento hospitalario de día o de noche en ambos.
En los servicios sociales básicos del Ayuntamiento. La entrada es el servicio de primera acogida, que orienta sobre la valoración del grado de dependencia y el servicio de atención a domicilio. Os explicamos los documentos y cómo seguir el expediente.
Sí. Lo primero es valorar cuántos pisos son, cómo baja la persona y qué ayuda técnica usa. Si el ascensor está parado, la cuidadora va con ella en cada tramo y se planifica con antelación qué gestiones no pueden esperar.
Sí. El municipal atiende unas horas concretas de higiene y limpieza; nosotros ponemos más horas, noches o fines de semana. Cuadramos horarios para que no se solapen y la persona sepa siempre quién llega y a qué hora.
Sí, cubrimos todos los barrios del municipio. Lo único que cambia de una zona a otra es la organización de las visitas y el recorrido de la cuidadora, que se ajusta a la ubicación y a los servicios de transporte.
Valoramos el caso en menos de 24 horas y, tras la visita a casa, proponemos una cuidadora lo antes posible. Con un alta hospitalaria cerrada, intentamos que haya alguien en el domicilio desde el día en que la persona vuelve.
No hay permanencia. Podéis ampliar o reducir horas, pasar a cuidadora interna o dar por terminado el servicio avisando con antelación razonable. Preferimos que os quedéis por cómo funciona, no por una cláusula que os obligue.