Hijos que trabajan fuera
Si los hijos viven en otra comarca, las visitas quedan para el fin de semana. Entre semana, una cuidadora cubre lo esencial y avisa si algo va mal.
Verdú · l'Urgell
En Verdú viven menos de 900 personas y casi tres de cada diez ya han cumplido los 65. Muchos hijos trabajan en Tàrrega, Lleida o Barcelona. Enviamos a una cuidadora con las horas que convengan, y una coordinadora os cuenta cómo está vuestro familiar sin obligaros a venir a diario.
Inma Bermúdez coordina los cuidados en Verdú desde la oficina de Lleida.
Pide una valoración sin compromiso
Te llamamos en menos de 24 horas para entender la situación.

En Verdú hay 874 vecinos y 248 pasan de los 65. Es un pueblo de viñas, castillo y hornos de cerámica negra, donde todos se conocen desde siempre. Cuando un mayor necesita ayuda, no siempre tiene una familia al lado. Cuida Sant Josep, de la Família Saló Català, cuida familias desde 2010. Las cuidadoras que enviamos tienen contrato y referencias verificadas. Hacen compañía, ayudan a lavarse, preparan la comida y avisan a la familia si notan algo distinto.
En pueblos tan pequeños los cambios se notan pronto, aunque no siempre lo ve quien vive lejos. Estos son los avisos que más nos cuentan las familias.
Si los hijos viven en otra comarca, las visitas quedan para el fin de semana. Entre semana, una cuidadora cubre lo esencial y avisa si algo va mal.
Muchas casas de pueblo tienen escaleras y patios con escalones. Con equilibrio cada vez peor, una persona al lado evita caídas en el momento menos pensado.
Al volver, la casa parece más grande y vacía. Las curas, la medicación y las comidas exigen atención diaria durante las primeras semanas.
A 434 metros de altitud, los días fríos y cortos invitan a no salir. La compañía diaria mantiene la rutina y el ánimo, y evita el aislamiento.
El SAD del Consell Comarcal de l'Urgell, que se pide en Tàrrega, tiene horas limitadas. Nuestro servicio puede empezar sin esperar a la resolución y adaptarse a cada momento de la vida de la persona.
Puedes llamar al 973 73 83 49 o escribirnos por WhatsApp. Contestamos cada día y en menos de 24 horas te damos una primera valoración.
Irse a una residencia lejos del pueblo puede ser un desarraigo. Si la persona conserva cierta autonomía, con apoyo en casa se mantiene su vida en Verdú. Y si un día no basta, la coordinadora os ayudará a valorar otras opciones con franqueza.
Como Verdú es del Urgell y no llega a 20.000 habitantes, la valoración de dependencia, el SAD y la teleasistencia se piden al Consell Comarcal de l'Urgell (calle Agoders, 16, Tàrrega, 973 50 07 07). Preparamos contigo la documentación y mientras llega la resolución podemos ya poner horas de cuidadora.
Calcular el precio orientativoVerdú tiene uno de los porcentajes más altos de vecinos de 65 años o más de la zona, casi el 28 %. Tiene consultorio propio, pero para casi todo lo demás hay que ir a Tàrrega, que es su vecino inmediato.
Atendemos a familias de Verdú y de los municipios del entorno, tanto del Urgell como de la Segarra. Cuando los padres viven en uno y los hijos en otro, la coordinadora se desplaza a cada casa y acuerda contigo cómo organizar los horarios.
El consultorio está en el carrer Major, 17, y lo atiende el equipo del CAP Tàrrega con médico y enfermera. Los horarios los publica el propio CAP.
El CAP de Tàrrega funciona de 8 a 20 h y las urgencias se atienden fuera de esas horas. Cuando hay que ingresar, se va al Arnau de Vilanova, en Lleida.
El castillo del siglo XII y el santuario de Sant Pere Claver son referencias del pueblo. Con acompañante, muchos mayores siguen disfrutando de su entorno.
La Festa del Vi i la Verema, a principios de octubre, y los hornos de cerámica negra dan vida al pueblo. Una cuidadora puede acompañar a quien quiera ir.
Entre los pueblos que llevamos, Verdú es de los más lejanos a la oficina de Lleida (carrer Segòvia, 4): 56 km, unos 46 minutos por carretera. Aun así, la coordinadora Inma Bermúdez va a la casa, presenta a la cuidadora y sigue el caso con llamadas y visitas.
Empezamos con lo imprescindible y lo vamos ajustando. Puedes cambiar de modalidad cuando la situación lo pida, sin penalizaciones y sin cambiar de coordinadora.
Desde dos horas al día. Sirve para levantar, asear y preparar la comida, o para acompañar y ayudar a acostarse.
De cuatro a diez horas seguidas en la jornada, con comida, pastillas, un paseo y conversación mientras la familia está lejos.
Una persona vela toda la noche, atenta a levantamientos, baño y momentos de confusión, para que todos puedan descansar.
Vive en el domicilio y organiza rutinas y comidas. Otra cuidadora del equipo cubre sus descansos y vacaciones.
En el 973 73 83 49 nos localizas por llamada o WhatsApp cada día del año. Ante un imprevisto con la cuidadora, movemos el equipo para cubrirlo enseguida.
Somos la Família Saló Català y llevamos cuidando casos así desde 2010.
Cuidadoras con contrato, dadas de alta y con referencias que comprobamos nosotros.
Si falta una cuidadora, otra entra y la persona no se queda sin atención.
No hay permanencia mínima ni penalizaciones por terminar el servicio.
Te llamamos con regularidad, aunque vivas lejos, para contarte cómo va todo.
El proceso es corto y se hace sin que la familia tenga que desplazarse hasta Lleida. La coordinadora viene a Verdú.
Nos escribes o llamas, nos explicas la situación y al día siguiente ya tienes nuestra valoración.
La coordinadora ve el domicilio, habla con la persona y prepara un plan con horarios.
Presentamos a la cuidadora que mejor encaja y acordamos cómo comunicarnos con la familia.
Llamamos con frecuencia al principio y ajustamos lo que no funcione desde el primer día.
“Muy contentos con la ayuda a domicilio que nos están dando para mi padre. La chica que viene es un encanto, siempre con una sonrisa y con mucha paciencia. Nos han hecho todo muy fácil desde el primer día.”
Maria EncarnaReseña en Google“Queria hacer un cambio de cuidador por vacaciones y atendieron mis peticiones al momento. Todo perfecto de momento!”
Ricard PontsReseña en Google“Des del primer contacte telefònic ja s'aprecia la seva manera de fer; amb empatia i gran sensibilitat.”
Marc P.Reseña en GoogleDinos cómo está tu familiar y qué reparto de horas os iría bien. Te presentamos a una cuidadora y un plan por escrito, sin compromiso, y puede empezar en pocos días.
Dinos cómo localizarte y la coordinadora te llamará para concretar el día de la visita a casa. No compromete a nada y te respondemos en menos de 24 horas.
¿No encuentras tu duda? Llámanos al 973 73 83 49.
Sí. Verdú se lleva desde la oficina de Lleida, a unos 46 minutos por carretera. La coordinadora sube al pueblo para la primera visita y para los repasos posteriores, y la cuidadora se organiza para llegar a su hora. La familia no necesita ir a Lleida para nada.
En el consultorio del carrer Major, 17, que depende del CAP Tàrrega y tiene su propio médico y enfermera. Lo que no se resuelva ahí se hace en el CAP, en horario de 8 a 20 h. Una cuidadora nuestra puede ir con la persona y contarte luego qué dijeron.
Marca el 112 o el 061. Fuera del horario del CAP, las urgencias de Tàrrega siguen atendiendo, y para un ingreso el destino habitual es el Arnau de Vilanova, en Lleida. Con la persona hospitalizada, ofrecemos cuidadoras para pasar el día o la noche a su lado.
La oficina de servicios sociales del Consell Comarcal de l'Urgell, en Tàrrega. Es allí, no en el ayuntamiento, donde se abre el expediente de dependencia y se pide el SAD. Nosotros os orientamos con los papeles y cubrimos las horas que hagan falta durante la espera.
Con llamadas y mensajes. La coordinadora visita a tu padre, acordamos contigo el plan y, una vez empieza el servicio, te avisamos de cualquier novedad importante. Así puedes seguir el caso desde lejos sin tener que estar en el pueblo cada semana.
Sí. Muchas familias empiezan con unas pocas horas por la mañana para levantar, asear y preparar la comida. Después se amplía a la tarde o a la noche cuando haga falta. No hay contrato mínimo ni permanencia, así que se ajusta a lo que cada etapa requiere.
Sí, con personal que ya ha trabajado con demencia. Se mantienen las rutinas de cada día, se vigilan el gas y las salidas a la calle, y se proponen tareas sencillas para estimular la memoria. La coordinadora vuelve a ver el plan con la familia cuando la situación cambia.
Si no encaja con la persona mayor, se cambia y no hay que dar explicaciones. Cuando enferma o se va de vacaciones, entra otra compañera del equipo, de modo que nunca haya un hueco sin cobertura y la familia no tenga que buscar a nadie.