Cuesta subir la calle
Las pendientes hacia el paseo de la Bonanova hacen que salir a la farmacia o al médico se aplace. Con compañía, esas salidas vuelven a ser posibles.
La Bonanova · Sarrià-Sant Gervasi, Barcelona
En la Bonanova hay más de 1.200 vecinos que ya han cumplido los 85. Muchos viven en calles que suben hacia Collserola, donde salir solo a comprar se vuelve un esfuerzo. Enviamos una cuidadora a domicilio por horas, de noche o interna para que sigan en su casa con seguridad.
Mireia Mascaró coordina los cuidados en La Bonanova desde la oficina de El Prat de Llobregat.
Te llamamos en menos de 24 horas para entender la situación.

Somos la empresa de la Família Saló Català y llevamos desde 2010 acompañando a personas mayores y a sus hijos. En la Bonanova conviven casas con jardín, fincas señoriales y bloques con portería, y cada una pide un cuidado distinto: escaleras interiores, terrazas, baños alejados del dormitorio. Por eso la coordinadora conoce primero el domicilio y la rutina de la persona, y solo después elige a la cuidadora que mejor encaja con ella.
La mayoría llega por un cambio concreto: una caída, un ingreso, un cuidador familiar agotado. Estos son los casos que vemos con más frecuencia en el barrio.
Las pendientes hacia el paseo de la Bonanova hacen que salir a la farmacia o al médico se aplace. Con compañía, esas salidas vuelven a ser posibles.
Muchos matrimonios mayores se cuidan entre ellos hasta que uno se agota. Una cuidadora unas horas le devuelve descanso al que cuida.
En una casa con escalera interior el riesgo de caída se multiplica. Organizamos el día para reducir subidas y bajadas innecesarias.
Desorientación, levantarse al baño o miedo a estar solo de noche. Una persona de guardia da tranquilidad a todos.
La cuidadora se adapta a las costumbres de la casa, no al revés. Acordamos por escrito qué hará cada día y la coordinadora revisa con la familia que el plan funciona durante las primeras semanas.
Escríbenos por WhatsApp o llama al 933 93 90 68. Atendemos todos los días y en menos de 24 horas tendrás una primera valoración.
Dejar una casa de toda la vida en la parte alta de Barcelona cuesta mucho. Una cuidadora permite mantener el jardín, los vecinos y la parroquia de siempre, y la familia sigue cerca para decidir cada paso.
El Centre de Serveis Socials Sant Gervasi está dentro del propio barrio, en la calle Arimon. Allí se inicia la solicitud de grado de dependencia y del servicio de atención domiciliaria municipal (SAD); la cita se pide en el 900 922 357. Te ayudamos a entender el proceso mientras la cuidadora ya trabaja en casa.
Según el padrón de enero de 2026, en la Bonanova viven 26.774 personas y el 22 % tiene 65 años o más. Es un barrio tranquilo y con mucho verde, pero con pendientes y distancias que pesan cuando las piernas ya no responden igual.
Trabajamos en todo el barrio, de la Ronda del General Mitre hacia la montaña, y en los barrios que lo rodean. Si la persona pasa temporadas en casa de un familiar dentro de Barcelona, la cuidadora puede seguirla.
De los vecinos de 75 años o más, casi mil viven solos. Una visita diaria de la cuidadora evita que un mareo o una caída pase horas sin que nadie lo sepa.
El barrio suma 1.217 personas de 85 años o más. A esas edades suele hacer falta apoyo en el aseo, la movilidad y el control de la medicación.
El centro de servicios sociales de Sant Gervasi está en la calle Arimon, dentro de la Bonanova. Para las familias es cómodo acudir a pie a las citas de dependencia.
El barrio sube hacia Collserola y muchas aceras tienen cuesta. Planificamos las salidas por los recorridos más llanos, con bancos para descansar a medio camino.
La Bonanova depende de nuestra oficina de Barcelona, en la avenida de les Garrigues de El Prat de Llobregat, a unos 14 km y 17 minutos en coche. Desde allí, la coordinadora Mireia Mascaró organiza visitas, horarios y relevos de las cuidadoras.
Puedes empezar con pocas horas y ampliar más adelante. La coordinadora te dirá qué modalidad encaja con la situación real de la persona.
Visitas de mañana o tarde, desde 2 horas diarias, para el aseo, la comida y un paseo acompañado.
Entre 4 y 10 horas de compañía y ayuda mientras los hijos trabajan en el centro de la ciudad.
Vigilancia nocturna para personas que se desorientan o que acaban de volver del hospital.
Una cuidadora que vive en la casa, con sus descansos semanales cubiertos por nuestro equipo.
Nuestra media en Google es de 4,9. Detrás hay coordinadoras que llaman, visitan y corrigen el plan cuando algo cambia en casa.
Estudiamos la situación en menos de un día y te llamamos con una propuesta.
Cada cuidadora tiene contrato legal y referencias comprobadas por nosotros antes de empezar.
Vacaciones, bajas o falta de química: siempre ponemos a otra persona.
Sin permanencia: cambias horarios o paras el servicio cuando quieras.
Te explicamos la Ley de Dependencia y qué pedir en servicios sociales.
Cuatro pasos sencillos, sin papeleo innecesario y con una persona de referencia desde el principio.
Por teléfono, WhatsApp o el formulario, cualquier día de la semana.
Vemos accesos, baño y dormitorio, y hablamos con la persona mayor.
Te presentamos un perfil que encaje con carácter, horario y necesidades.
Llamadas y visitas de seguimiento para afinar el plan cuando algo cambia.
“Muy contentos con la ayuda a domicilio que nos están dando para mi padre. La chica que viene es un encanto, siempre con una sonrisa y con mucha paciencia. Nos han hecho todo muy fácil desde el primer día.”
Maria EncarnaFamilia usuaria“Queria hacer un cambio de cuidador por vacaciones y atendieron mis peticiones al momento. Todo perfecto de momento!”
Ricard PontsFamilia usuaria“Des del primer contacte telefònic ja s'aprecia la seva manera de fer; amb empatia i gran sensibilitat.”
Marc P.Familia usuariaExplícanos la situación y pondremos a una coordinadora a tu disposición. Primero conocemos la casa y a la persona; después proponemos horarios concretos.
Rellena el formulario y te llamamos para concretar día y hora. La visita de la coordinadora a domicilio no te compromete a nada.
¿No encuentras tu duda? Llámanos al 933 93 90 68.
En el Centre de Serveis Socials Sant Gervasi, en la calle Arimon, que está dentro del mismo barrio. La cita se pide en el 900 922 357. Mientras se resuelve el grado, que puede tardar, podemos empezar con una cuidadora para que la persona no esté sin ayuda.
Sí. Muchas casas del barrio tienen varias plantas. La coordinadora revisa en la visita dónde duerme, dónde se asea y cómo se mueve, y la cuidadora organiza el día para reducir subidas. Si hace falta, os sugerimos pequeñas adaptaciones.
Al que corresponda o al que elija la familia. El Hospital Clínic es el de referencia del área sanitaria que incluye Sarrià-Sant Gervasi, y también acompañamos en clínicas privadas. Hacemos vetlles de día o de noche durante todo el ingreso.
Sí. Ofrecemos cuidado nocturno para quien se levanta desorientado, tiene riesgo de caída al ir al baño o acaba de salir del hospital. La cuidadora llega por la tarde-noche y se marcha por la mañana, cuando la familia o la cuidadora de día toma el relevo.
Por una visita. En la Bonanova hay casi mil personas de 75 años o más que viven solas, y cada caso es distinto. Solemos empezar con unas horas diarias para comida, aseo y medicación, y ampliamos si vemos que hace falta compañía por la noche.
Sí. Las salidas forman parte del cuidado: ir a la parroquia, a la plaza, al banco o a ver a los amigos del barrio. Elegimos recorridos con menos pendiente y con sitios para descansar, porque la Bonanova sube bastante hacia la montaña.
Para personas con Alzheimer o demencia buscamos cuidadoras con experiencia en ese tipo de casos y priorizamos la estabilidad: la misma persona, los mismos horarios. La coordinadora sigue de cerca la evolución y adapta el plan cuando la enfermedad avanza.
Nosotros buscamos y presentamos a la persona que la sustituye, con tiempo para que se conozcan. Lo mismo con los días libres semanales o una baja. La familia no tiene que encontrar a nadie por su cuenta y la casa no queda nunca sin cuidado.