El cónyuge que ya no puede solo
Cuidar a la pareja cansa el cuerpo y la cabeza. Unas horas de cuidadora permiten que la persona que cuida salga, descanse y siga con su vida.
Les Corts · Barcelona
En Les Corts, más de uno de cada cuatro vecinos ha cumplido los 65: 12.947 personas, una proporción muy superior al 21 % de la media de Barcelona. Muchos viven en pareja, y a menudo uno cuida del otro. Una cuidadora por horas o interna reparte esa carga y permite descansar.
Mireia Mascaró coordina los cuidados en Les Corts desde la oficina de El Prat de Llobregat.
Te llamamos en menos de 24 horas para entender la situación.

Cuida Sant Josep es la empresa de la Família Saló Català, dedicada desde 2010 al cuidado de personas mayores en su hogar. En Les Corts encontramos a menudo casos donde el cuidador principal es el cónyuge, también mayor, que ya no puede con todo. Antes de proponer nada, la coordinadora visita la casa y habla con los dos. A veces basta con unas horas para levantar, asear y salir a caminar. Otras veces hace falta una presencia continua. El plan se adapta y se puede revisar en cualquier momento.
Con tantos mayores y buena parte de ellos en pareja, en el barrio se repiten historias parecidas. Estas son las que más nos plantean las familias cuando nos llaman.
Cuidar a la pareja cansa el cuerpo y la cabeza. Unas horas de cuidadora permiten que la persona que cuida salga, descanse y siga con su vida.
Con demencia, las rutinas y la paciencia lo son todo. Una cuidadora con experiencia sostiene el día y da a la familia un respiro real.
En la vuelta a casa hacen falta manos para asearse, caminar y seguir las pautas de rehabilitación sin sobrecargar a la pareja.
Tres de cada diez mayores de 75 años del barrio viven solos. Una visita diaria acompaña, vigila la medicación y avisa a la familia.
Las tareas se pactan con la familia y quedan por escrito. Cuando la situación cambia porque mejora, empeora o llega una convalecencia, la coordinadora reorganiza el plan y os lo explica antes de aplicarlo.
Llama o escribe por WhatsApp al 933 93 90 68. Contestamos todos los días y concretamos la visita en el horario que os encaje.
Cuando una pareja mayor lleva toda la vida junta en el mismo piso, separarse por una residencia es una decisión dura. Con apoyo en casa pueden seguir juntos, y la familia estudia otras opciones sin prisas.
El barrio de Les Corts cuenta con un centro de servicios sociales en el carrer de Can Bruixa, 7-11, y la Maternitat i Sant Ramon tiene el suyo en la Travessera de les Corts, 122. Se pide cita al 900 922 357. Te orientamos sobre la valoración de dependencia, el SAD municipal y la teleasistencia, y sobre cómo combinarlos con una cuidadora privada.
Les Corts fue un municipio independiente hasta 1897 y hoy es un barrio de 46.601 habitantes. Un 27,8 % tiene 65 años o más, frente al 21 % de Barcelona. Es un barrio muy vivido, con arraigo y con una población que ha envejecido en sus mismas calles.
Atendemos todo el barrio y los tres del distrito: les Corts, la Maternitat i Sant Ramon y Pedralbes. También llegamos a los barrios colindantes, desde Sants hasta Sarrià y Sant Gervasi.
Su núcleo histórico está alrededor de la plaça de la Concòrdia y de la iglesia de Santa Maria del Remei. Muchos vecinos conocen a sus comerciantes desde hace décadas.
Hay un centro en el carrer de Can Bruixa, 7-11, y otro para la Maternitat en la Travessera de les Corts, 122. Se pide cita al 900 922 357.
Les Corts pertenece al área de salud Barcelona Esquerra, con el Clínic como referencia. En un ingreso, organizamos acompañamiento de día o de noche.
Los mayores del barrio se atienden en el CAP Les Corts y, para la Maternitat, en el CAP Ernest Lluch. Acompañamos a las visitas y tomamos nota de las pautas para pasárselas a la familia.
Desde la oficina de El Prat de Llobregat, nuestra sede de Barcelona, a unos 12 km y 14 minutos por carretera, se coordinan los casos de Les Corts. Mireia Mascaró visita el domicilio, elige la cuidadora y organiza los relevos si hay bajas o vacaciones.
Puede ser una ayuda puntual para descansar o una presencia diaria constante. Empezamos con lo que necesitáis ahora y lo modificamos según cómo evolucione.
Desde dos horas al día, para el aseo, las comidas o para que el cuidador principal salga.
Cobertura de tardes o fines de semana para que la familia descanse sin dejar sola a la persona.
Alguien despierto en casa para acompañar al baño, calmar la inquietud y prevenir caídas.
Vive en casa y atiende día y noche, con descansos y sustituciones organizados por nosotros.
Es la valoración que dan las familias. Nos esforzamos en mantenerla con revisiones periódicas de cada caso y escuchando tanto a la persona cuidada como a quien la cuida.
Estudiamos tu caso en menos de un día desde la primera llamada.
Todas las cuidadoras tienen contrato legal y referencias revisadas por nosotros.
Si falta la cuidadora o no encaja, enviamos otra sin retrasos.
No hay permanencia mínima ni penalizaciones si necesitas parar el servicio.
La coordinadora conoce el caso y responde a las dudas de la familia.
Una sola coordinadora te acompaña desde la primera llamada hasta que la cuidadora se ha adaptado, sin trámites complicados ni esperas.
Por teléfono o por WhatsApp, con calma y sin formularios largos.
La coordinadora conoce a la persona y también a quien la cuida.
Te entregamos horario, tareas y el perfil de cuidadora más adecuado.
La cuidadora empieza y revisamos juntos cómo se están dando los primeros días.
“Muy contentos con la ayuda a domicilio que nos están dando para mi padre. La chica que viene es un encanto, siempre con una sonrisa y con mucha paciencia. Nos han hecho todo muy fácil desde el primer día.”
Maria EncarnaFamilia usuaria“Queria hacer un cambio de cuidador por vacaciones y atendieron mis peticiones al momento. Todo perfecto de momento!”
Ricard PontsFamilia usuaria“Des del primer contacte telefònic ja s'aprecia la seva manera de fer; amb empatia i gran sensibilitat.”
Marc P.Familia usuariaCuéntanos cómo os va en casa y qué necesitáis. La coordinadora os visitará en Les Corts y os propondrá un plan claro, sin compromiso ninguno.
Déjanos un teléfono y te llamamos. Iremos a casa, conoceremos a la persona y a quien la cuida, y te dejaremos un plan por escrito para pensarlo con calma.
¿No encuentras tu duda? Llámanos al 933 93 90 68.
Puedes contratar unas horas de cuidadora para descansar, salir o hacer gestiones. Muchas familias de Les Corts empiezan así, con tres o cuatro horas al día o solo los fines de semana. La coordinadora ajusta el horario a lo que te haga falta, sin obligarte a nada.
En el centro de servicios sociales de tu zona: el de Can Bruixa, 7-11, para el barrio de Les Corts, o el de la Travessera de les Corts, 122, para la Maternitat i Sant Ramon. Se pide cita al 900 922 357. Te ayudamos a preparar la documentación.
Les Corts pertenece al área de salud Barcelona Esquerra, con el Hospital Clínic como referencia. Si la persona ingresa, podemos acompañarla de día o de noche y mantener a la familia al tanto de cómo va. También acompañamos a consultas y pruebas.
Sí. La cuidadora va con la persona a las citas del CAP Les Corts o del CAP Ernest Lluch, según su zona, escucha las indicaciones del médico o la enfermera y las traslada a la familia. Es útil cuando los hijos no pueden salir del trabajo.
Sí, y es lo más habitual. Una cuidadora con experiencia en demencias puede ocuparse de las mañanas, del aseo o de las noches, y el marido sigue en casa acompañando. La coordinadora valora qué reparto funciona en cada caso.
Sí, cubrimos cualquier día, también fines de semana y festivos. Si el barrio se llena por un partido o un concierto, la cuidadora organiza el trayecto y el horario para evitar aglomeraciones y ruido que puedan alterar a la persona.
Sí. Muchas familias lo prefieren porque por la mañana está el cónyuge o la familia y las tardes se hacen largas. Se pacta un horario fijo, y si cambia la situación se amplía o se reduce sin trámites ni penalizaciones.
Lo hablamos con él y con la familia y presentamos a otra persona. No hay coste adicional, y la coordinadora cuida que el cambio sea suave, con un periodo de traspaso y sin dejar a tu padre sin atención en ningún momento.