Ya no baja a la plaza
Si evita salir porque la escalera cuesta o teme tropezar en el empedrado, empieza un aislamiento que conviene cortar pronto con compañía.
El Gòtic · Ciutat Vella, Barcelona
Sobre el trazado de la antigua Bàrcino, el Gòtic tiene pocos vecinos mayores, pero uno de cada cuatro de los de 65 años o más vive solo. Callejones, escaleras de piedra y portales sin ascensor piden una cuidadora por horas o interna que conozca el terreno.
Mireia Mascaró coordina los cuidados en El Gòtic desde la oficina de El Prat de Llobregat.
Te llamamos en menos de 24 horas para entender la situación.

Somos la empresa de la Família Saló Català, y desde 2010 acompañamos a personas mayores en casa. El Gòtic ha cambiado mucho: tiendas de siempre que cierran, plazas llenas de visitantes, vecinos que se van. Quienes se quedan suelen vivir en pisos pequeños y antiguos, con escaleras que la edad convierte en obstáculo. Nuestra primera visita sirve para entender eso: cómo es la casa, quién pasa a verla, qué le da miedo. Después, la coordinadora propone una ayuda ajustada y una cuidadora con la que la persona se sienta cómoda.
En un barrio donde la vida pasa en la calle y las escaleras son largas, la necesidad de ayuda suele notarse primero en pequeñas cosas. Estas son las que más nos cuentan.
Si evita salir porque la escalera cuesta o teme tropezar en el empedrado, empieza un aislamiento que conviene cortar pronto con compañía.
Muchos hijos se han ido a otros barrios o municipios. Una cuidadora cercana cubre las visitas que la familia no puede hacer a diario.
Tras un golpe o una fractura, la persona necesita ayuda para levantarse, ducharse y recuperar seguridad al caminar por casa.
Con Alzheimer o demencia, la noche es la parte más difícil. Una cuidadora nocturna permite que la familia duerma y la persona esté acompañada.
Cada plan es distinto. Se decide con la persona y su familia, queda por escrito y se revisa con la coordinadora si la salud o el ánimo cambian, sin trámites.
Marca el 933 93 90 68 o escríbenos por WhatsApp. Respondemos cada día y buscamos hueco para visitar la casa esta misma semana.
Quien ha visto crecer el barrio tiene aquí a sus conocidos y sus recorridos. Una cuidadora en casa permite conservarlos y da a la familia tiempo para valorar, sin urgencias, si en el futuro una residencia tiene sentido.
El Centre de Serveis Socials Gòtic está en el carrer del Correu Vell, 5. Atiende por cita previa en el 900 922 357, de lunes a viernes de 9 a 19 h. Allí se solicita la valoración de dependencia, el SAD público y la teleasistencia. Te explicamos qué documentos llevar y cómo puede combinarse esa ayuda con una cuidadora privada.
El Gòtic tiene 27.294 vecinos empadronados y es uno de los barrios más jóvenes de la ciudad: solo un 8,7 % tiene 65 años o más. Pero entre los de 75 en adelante, casi uno de cada tres vive solo, y ahí es donde una cuidadora marca la diferencia.
El Gòtic se reparte en pequeños núcleos con su carácter propio. Trabajamos en todos ellos y en los barrios que lo rodean, hasta el Born y el Raval, con la misma coordinadora.
El barrio se levanta sobre la antigua Bàrcino, con calles estrechas y desniveles. La cuidadora planifica los paseos por los tramos más llanos y con menos tráfico.
El centro de servicios sociales del Gòtic está en el carrer del Correu Vell, 5, con cita en el 900 922 357. Te ayudamos a preparar la solicitud de dependencia.
El CAP Gòtic (passatge de Pau, 1) y el Casc Antic (Rec Comtal, 24) atienden a quienes viven aquí. Acompañamos a la persona y anotamos lo que indica el médico.
En la Mercè, el Corpus o el fin de semana, las calles se llenan. Adaptamos horarios de paseo para evitar los momentos de más gente y ruido.
Coordinamos el Gòtic desde nuestra oficina de Barcelona, en El Prat de Llobregat, a unos 15 km y 19 minutos por carretera. Mireia Mascaró visita el domicilio, presenta a la cuidadora y sigue el caso de cerca, con avisos a la familia si algo cambia.
Puede ser un rato cada mañana o una presencia continua. Empezamos por lo que hace falta ahora y lo ampliamos, o lo reducimos, según cómo evolucione.
Desde dos horas al día: levantarse, asearse, desayunar y salir un rato a la calle.
Entre cuatro y diez horas con la persona: comida, tomas, ejercicios y compañía durante el día.
Vela por la persona de noche para que no se levante sola ni tenga un tropiezo al ir al baño.
Vive en casa y da atención de día y de noche, con descansos y relevos organizados por nosotros.
Es la nota que ponen las familias que nos han contratado. Para mantenerla revisamos periódicamente cada caso y escuchamos a la cuidadora y a la persona mayor.
Conocemos a la persona y la casa antes de proponer nada, sin compromiso.
Cuidadoras dadas de alta y con referencias revisadas por nosotros.
Bajas, vacaciones o cambios: siempre hay otra cuidadora lista.
Sin permanencia: se contrata lo necesario y solo mientras haga falta.
Una coordinadora atiende las dudas de la familia todos los días.
Desde la llamada hasta que la cuidadora llega, todo el proceso lo lleva una misma coordinadora.
Por teléfono o WhatsApp, sin formularios largos ni tiempos de espera.
La coordinadora recorre la casa, la escalera y el entorno inmediato.
Te proponemos horario, tareas y una cuidadora que encaje con la persona.
La cuidadora empieza y la coordinadora hace seguimiento cercano al principio.
“Muy contentos con la ayuda a domicilio que nos están dando para mi padre. La chica que viene es un encanto, siempre con una sonrisa y con mucha paciencia. Nos han hecho todo muy fácil desde el primer día.”
Maria EncarnaFamilia usuaria“Queria hacer un cambio de cuidador por vacaciones y atendieron mis peticiones al momento. Todo perfecto de momento!”
Ricard PontsFamilia usuaria“Des del primer contacte telefònic ja s'aprecia la seva manera de fer; amb empatia i gran sensibilitat.”
Marc P.Familia usuariaExplícanos cómo está la persona y qué os preocupa del día a día en el Gòtic. La coordinadora os visitará y os presentará un plan claro y sencillo.
Déjanos tu teléfono y te llamamos. Iremos al Gòtic a conocer a la persona y a ver la casa, y saldrás con una propuesta clara para decidir con calma.
¿No encuentras tu duda? Llámanos al 933 93 90 68.
Es la principal dificultad del barrio. La cuidadora acompaña en cada bajada y subida y, si la escalera es peligrosa, organizamos el día para reducir las salidas. En la visita, la coordinadora valora si conviene reforzar con pasamanos o cambiar la rutina de paseos.
El Centre de Serveis Socials Gòtic, en el carrer del Correu Vell, 5. Se pide cita en el 900 922 357, de lunes a viernes de 9 a 19 h. Te orientamos sobre los papeles y sobre cómo encajar una cuidadora mientras llega la resolución.
Los CAP del ICS más cercanos son el CAP Gòtic, en el passatge de Pau, 1, y el CAP Casc Antic, en el carrer del Rec Comtal, 24. Cuál le corresponde depende de su dirección y de su médico. La cuidadora puede acompañarla a cualquiera de ellos.
Sí, escogiendo bien el momento. Con tanta gente en la Catedral, la plaza Sant Jaume o la plaza Reial, salimos en las horas más tranquilas y por rutas cortas. Buscamos bancos y sitios donde descansar, sobre todo si la persona se cansa o se desorienta.
Sí. Casi uno de cada cuatro mayores de 65 años del Gòtic vive solo, y la proporción sube entre los mayores de 75. Empezamos con unas horas al día y una persona de confianza que vea cómo está la casa, qué come y si toma la medicación.
Sí. Una cuidadora nocturna no necesita una habitación aparte: se adapta al espacio, con un sillón o una cama plegable que acordamos en la visita. Si la persona necesita atención toda la noche, valoramos junto a vosotros si es mejor una interna.
Sí. Acompañamos a la persona a urgencias o a un ingreso y nos quedamos si es necesario, de día o de noche. El hospital depende de dónde esté asignada, y en buena parte de Ciutat Vella suele ser el Hospital del Mar. Avisamos a la familia en cada paso.
Todas nuestras cuidadoras tienen contrato legal y les hemos revisado las referencias. La coordinadora sigue el caso, y si la persona mayor no se siente cómoda con la cuidadora, la cambiamos por otra sin que la familia tenga que empezar de cero.